https://youtu.be/i8KSVKTpiUQ
A ver!
Reunir e poder voltar a ler materiais sobre ALFIN - Alfabetización Informacional, Literacia da Informação, Information Literacy. Desde 2008 To gather for later reading (again) materials on IL issues. Since 2008


"(...) 2. Integración del personal bibliotecarioLa presencia activa del personal bibliotecario en la enseñanza online supone un compromiso mayor por parte de la biblioteca universitaria en el apoyo a la docencia, puesto que conlleva un importante despliegue de recursos de personal. El término embedded librarian, que en español se traduce como «bibliotecario integrado», más correctamente que como «bibliotecario incrustado» o «embebido», se refiere a aquel que «participa activamente junto con el profesor de las asignaturas en la docencia y que se identifica y se hace accesible en el sistema de gestión de las asignaturas», según los estándares para los servicios bibliotecarios para la enseñanza a distancia (ACRL, 2016). Este perfil profesional también se encuentra en el apoyo a la investigación y en otras tareas, como la adquisición de colecciones.Las acciones que el bibliotecario integrado desempeña en la enseñanza online, según recoge la bibliografía, se pueden dividir en dos grandes áreas: el apoyo a la docencia y la implicación en la misma. Son las siguientes:
8. Apoyar al profesorado en la docencia, especialmente en lo referente a competencias informacionales. Este apoyo se puede concretar en la selección de recursos de aprendizaje y supone una forma indirecta de llegar a los estudiantes y promover el uso de los recursos de la biblioteca (Cervera Farré et al., 2015). También puede consistir en una ayuda técnica para enlazar los recursos de la biblioteca o para integrar formación en alfabetización informacional (Jackson, 2007).9. Crear materiales de formación específicos para las asignaturas, como pueden ser tutoriales, infografías o guías temáticas, que se puedan incrustar en la plataforma de enseñanza en línea (Jackson, 2007).10. Incluir los datos de contacto del personal bibliotecario dedicado a cada asignatura, facilitando así que el alumnado se ponga en contacto con él o ella para la resolución de dudas, incluso con un horario de atención (Hoffman y Ramin, 2010).11. Participar en grupos de discusión específicos de la biblioteca dentro de las asignaturas, de forma que se pueda responder directamente a las cuestiones de los estudiantes y asistirles sobre el uso de los recursos de la biblioteca y competencias informacionales. Hoffman y Ramin (2010) recomiendan estar disponibles durante unas horas previamente concertadas para asegurar la respuesta inmediata. Para ello, Jackson (2007) propone colaborar con el profesor y buscar temas de interés conjuntamente.12. Establecer un rol de bibliotecario en la plataforma de enseñanza online. Esto conlleva un mayor conocimiento de la herramienta y permite colaborar directamente con el profesorado en la formación incluyendo contenidos a un nivel mucho más personalizado. Esta acción supone un paso importante en la presencia del personal bibliotecario en la enseñanza online, que va así más allá de la sesión de formación que se imparte a comienzos de curso (Black, 2008).13. Crear programas de formación online específicos sobre la propia biblioteca y sus recursos, o sobre competencias informacionales, abiertos para todos los estudiantes (Black, 2008; Hoffman y Ramin, 2010). La labor de formación del bibliotecario no es nueva (Green, 2019), pero todo apunta a que este nuevo curso tendrá un mayor componente digital. Esta formación suele estar centrada en el uso de los recursos y servicios de la biblioteca y en competencias informacionales (Moreno-Pulido y Sánchez-Fernández, 2015).14. Participar directamente en las asignaturas, con la creación de contenidos docentes sobre los recursos de la biblioteca y competencias informacionales, pero también impartiendo contenidos acordados con el profesorado, de la misma forma que se participa en algunas asignaturas con sesiones presenciales. Esta iniciativa es una de las más relevantes porque a través de ella la biblioteca consigue que la competencia informacional se vaya integrando dentro del contexto real de los objetivos de aprendizaje de los estudiantes.15. Realizar encuestas o entrevistas, de carácter formal e informal, con el fin de conocer la opinión de los usuarios y usuarias y el grado de satisfacción sobre los servicios online y para descubrir sus necesidades.16. Comunicar y difundir los servicios que las bibliotecas prestan online para el alumnado y los equipos docentes, para darlos a conocer y que puedan así utilizarlos (Behr y Hayward, 2016).17. Definir una carta de servicios para el equipo docente, en la que se especifiquen los servicios concretos de apoyo al profesorado (Cervera Farré et al., 2015) y que esté publicada en un lugar visible.18. Definir el papel del bibliotecario integrado en la enseñanza online e identificar las tareas que debe llevar a cabo, estableciendo prioridades ante la imposibilidad de estar presentes en todas las asignaturas.19. Actuar como enlace con el profesorado y en ocasiones también con el departamento que administra la plataforma de enseñanza en línea de la universidad, aunque esta colaboración es menos frecuente, pues lo habitual es que se dé con departamentos académicos (Jackson, 2007). Para Caridad-Sebastián y Martínez-Cardama (2013) este papel de enlace es precisamente la base del bibliotecario integrado. De hecho, se podría decir que es fundamental, ya que es esencial establecer vías de colaboración para la integración de la biblioteca en la enseñanza online.20. Establecer vías de colaboración con el profesorado y con diferentes departamentos dentro de la universidad. Esta acción resulta fundamental para la implementación de las demás y es uno de los aspectos en los que más se coincide en la bibliografía (Arroyo-Vázquez y Gómez-Hernández, 2020)."

O projeto pretende combater as baixas competências e práticas de leitura e escrita dos adultos através de uma solução digital integrada com ferramentas automáticas para português europeu que asseguram a análise, classificação e conversão de obras literárias e de textos científicos e informativos mais complexos e formais para os níveis + Fácil (A1-A2) e + Claro (B1).Em Portugal, 1/3 dos adultos não sabem ler nem escrever, entendem mal o que leem ou expressam-se com dificuldade, sendo incapazes de resolver um vasto leque de problemas académicos, profissionais ou da vida quotidiana. Os adultos que precisam de aceder ou garantir o emprego são leitores raros e têm baixa escolaridade: apenas 50% dos adultos entre 25 e 64 anos concluíram o ensino básico e 33% dos adultos entre 25 e 34 anos têm o ensino secundário.
Esta ausência ou abandono de práticas e hábitos de leitura e escrita sempre se mostrou difícil de combater devido à falta de livros e textos adequados à idadee nível de proficiência leitora destes adultos.Com esta solução tecnológica pretende-se:- desenvolver as capacidades e o gosto pela aprendizagem e pelo conhecimento humanístico, científico e digital da população adulta;- aproximar os leitores adultos da literatura;
- melhorar as práticas de comunicação e educação para todos.